Una fotógrafa acusa a Sleep Token de presunto plagio y uso indebido de imagen tras detectar que una fotografía tomada en 2023 durante el Copenhell Festival, en Dinamarca, fue utilizada en 2024 en una moneda coleccionable oficial de la banda sin autorización ni contrato de licencia, según su testimonio.
La autora de la imagen, Laura Ioana, afirma que la foto, capturada al vocalista Vessel en pleno show, fue tomada para un encargo editorial, no para merchandising. De acuerdo con su denuncia pública, nunca cedió derechos ni firmó un acuerdo que permitiera su explotación comercial.
Ioana sostiene que intentó contactar a los representantes y a la agencia de la banda por correo y mensajes directos sin obtener respuesta. Señala que solo habló con una persona vinculada a la producción de la moneda, pero que la propuesta recibida le pareció injusta. Su petición es concreta: establecer diálogo directo con la agencia para resolver el uso de la imagen.
En su comunicado, la fotógrafa subraya el desequilibrio de poder cuando el trabajo de creadores independientes se convierte en mercancía sin reconocimiento ni compensación.
“Haces algo por pasión y se utiliza para lucrar”, resume, al tiempo que advierte que no sería un caso aislado.
Antecedentes que reavivan la polémica
La discusión escaló al recordarse acciones previas de protección estricta de derechos alrededor del proyecto. En 2024, una tatuadora de Sheffield denunció que su cuenta de Instagram fue cerrada tras reclamaciones por presunta infracción, atribuidas al entorno de la banda y al sello RCA Records. El caso alimentó el debate sobre límites entre protección legítima y exceso.
Hasta el cierre de esta nota, no hay postura pública de Sleep Token ni de sus representantes sobre la acusación.

