Hay canciones que se vuelven leyenda no por lo que fueron, sino por lo que pudieron haber sido. There Must Be More to Life Than This pertenece a esa categoría: una canción atravesada por preguntas existenciales, tensiones creativas y una colaboración inconclusa entre Freddie Mercury y Michael Jackson, dos de las figuras más influyentes de la música del siglo XX.
Freddie Mercury escribió la rola a inicios de los años 80. Durante las sesiones de Hot Space (1982) de Queen, Mercury viajó a Los Ángeles y comenzó a trabajar con Michael Jackson en tres temas: There Must Be More to Life Than This, State of Shock y Victory. La idea era ambiciosa: un proyecto conjunto que mezclara el dramatismo teatral de Freddie con la precisión pop de Jackson.
Pero la colaboración nunca terminó de cuajar. Las versiones coinciden en un clima de fricción: diferencias de hábitos en el estudio, personalidades opuestas y egos a la altura de sus carreras. A eso se sumaron agendas imposibles. Ambos estaban en el punto más alto de su fama y el tiempo, más que el talento, fue el principal obstáculo.
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¿Qué pasó con la colaboración entre Michael Jackson y Freddie Mercury?
“Las canciones eran geniales, pero el problema fue el tiempo”, reconoció Mercury años después. El cantante regresó a Londres y los temas quedaron inconclusos. Sin embargo, Freddie conservó los derechos de There Must Be More to Life Than This y decidió grabarla en solitario.
La canción vio la luz por primera vez en Mr. Bad Guy (1985), su debut como solista.
Tras la muerte de Michael Jackson en 2009, Brian May y Roger Taylor buscaron rescatar las grabaciones conjuntas. No todas recibieron autorización, pero una sí: There Must Be More to Life Than This. En 2014, el tema fue publicado oficialmente en Queen Forever, con ambas voces compartiendo micrófono por primera vez de manera oficial.
La versión fue producida por William Orbit y construida a partir de la base instrumental original de Hot Space, con May, John Deacon y Taylor.

